Ally es una abogada ambiciosa, un tigre en lo estrictamente profesional, aunque en el fondo sea una niña frágil con enormes desequilibrios emocionales. Trabaja en el bufete Cage & Fish, una firma de abogados también jóvenes y llenos de codicia. Entre ellos Richard Fish, al que le gustan las papadas de las veteranas, John Cage, un abogado lleno de traumas, y Elaine Vassal, una rubia tonta que quiere cantar. En la serie hay un protagónico más: la música. O mejor, el sonido en general. Todo lo que tiene de absurda y surrealista la trama está ligado a los efectos de sonido y las imágenes que nos llegan desde la imaginación (profusa y confusa) de la protagonista. Por detrás de todo eso, de lo absurdo y de lo onírico, hay casos legales, historias románticas y una sutil pintura de lo noventa.
Cursi, graciosa, reflexiva, femenina, cínica, machista, moderna, musical, estereotipada, original y fresca. Tiene tanta mezcla de género como de calidad. A veces es genial y otras veces bastante torpe.
Actores: Calista Flockhart (
Ally McBeal),
Greg Germann (
Richard Fish),
Jane Krakowski (
Elaine Vassal),
Peter MacNicol (
John Cage),
Courtney Thorne-Smith (
Georgia Thomas),
Vonda Shepard (
Vonda Shepard),
Portia de Rossi (
Nell Porter),
Albert Hall (
Judge Seymour Walsh).