Se encontraron 2 series con Ashley Jensen
Andy Millman cree que es un actor de cine, pero sólo es un figurante, un extra, el peor de todos, el que nunca aparece después de los cortes del editor. Pero entre los suyos (entre los demás extras) habla como si hubiese compartido cartel con Al Pacino. Lo patético (o más bien lo mezquino en el ser humano) en la obra de Gervais es casi el ingrediente clave, el toque maestro o la firma del autor. Y aquí lo vemos otra vez, aunque menos caricaturizado que en el personaje del gerente de la papelera de The Office. Por lo pronto, a disfrutar de uno de los mejores comediantes británicos vivos: el señor Gervais, el único capaz (bueno, junto con Larry David) de hacernos reír y avergonzar al mismo tiempo.
Una chica que, a primera vista, es feúcha, se convierte en el eslabón más importante de una revista de modas y, por qué no, ocupa el corazón de su jefe guapo. Yo soy Betty, la fea (Colombia, 1999) fue la revolución universal de los culebrones. Obtuvo un éxito arrollador en todos los países donde se emitió, tanto en América como en Europa y Asia. Y también rompió la estructura del novelón sentimental de la tarde. En Estados Unidos los ecos de este suceso llegaron con bríos de adaptación, y así nació Ugly Betty (2006) que fue la segunda serie más vista de esa temporada usamericana. Ventajas de la remake: es semanal, trasciende el culebrón, hay más dinero en la producción y las actuaciones son convincentes. Ventajas de la original: el acento colombiano, por supuesto.