Se encontraron 2 series con Dean Andrews
Como su predecesora "Life on Mars", la serie repite el recurso de que su protagonista principal despierte en el pasado; en este caso: la ciudad de Londres de los años ochenta. Esto le ocurre a la detective Alex Drake -que a su vez es experta en psicología,- luego de recibir un disparo en una toma de rehenes. La acción transcurre diez años más tarde que en "Life on Mars", serie que tiene lugar en los setenta. Casi todos los personajes de la historia original aparecen en esta spin off que, aunque no logró superar a su musa inspiradora, igual cosechó buenos datos de audiencia y contará con una segunda temporada.
Sam Tyler es policía en la época actual, pero después de un accidente despierta en 1973 y no sabe si está loco, si está muerto, o si está en coma y soñando. En una trama como ésta hay muchos estilos narrativos posibles: el humor y la ciencia ficción son, quizás, los más destacables. Sin embargo, los creadores de Life On Mars escapan justamente de esos clichés. La serie es un policial filosófico. Hay poco humor y poca ciencia ficción. Es un policial porque en cada capítulo se intenta desentrañar un delito. El problema (esto me encanta) no es el delito en sí, sino las complicaciones de un policía actual para utilizar las herramientas de hace tres décadas. En 1973 no existe toda la maquinaria propia de los CSI actuales: no hay base de datos para las huellas dactilares, no hay laboratorios de ADN, no hay casi nada. Además, la policía británica de entonces es corrupta, es borracha, es machista (es casi idéntica a la policía bonaerense actual). Con todo eso debe lidiar nuestro personaje, un inglesito casi pijo y acostumbrado al teléfono móvil y el orden jurídico del siglo XXI. La parte filosófica también es maravillosa. Sam Tyler (John Simm) sabe que sólo pueden ocurrirle tres cosas: o está loco, o está en coma y soñando, o realmente está viajando por el tiempo. No cabe una cuarta opción, y eso le hace replantearse cada vez, paso a paso, su propio e incierto destino.