La serie camina entre dos géneros complicadísimos de abordar al mismo tiempo: la ciencia ficción y el humor. Los protagonistas son cinco superhéroes involuntarios y bizarros: Nathan, ingenioso y descarado; Alisha, un arquetipo de lo que en los barrios bajos se conoce como calientapollas; Simon, introvertido y con una pinta increíble de pervertido sexual; Kelly, la impresentable gordita varonera enamorada del peor del grupo; y Curtis, un atleta negro, joven y prometedor, pero cocainómano.
Todo eso, junto con lo paranormal, lo hilarante y lo filosófico, hacen que Misfits parezca una mezcla rara de Heroes y Shameless.