Los Henrickson son los vecinos que nos hubiese gustado tener: el padre se llama Bill y es el dueño de un supermercado; parece muy normal, pero tiene tres esposas. Para empezar, tenemos a su bella y madura esposa Barb, con una sonrisa perfecta, que hace el amor con su esposo los lunes y miércoles (dos por semana, no está mal). Y los siete hijos, claro, todos muy sanos y con el último botón de la camisa prendido. Y también la silenciosa Nicolette, que se acuesta con el padre los martes y viernes. Y la jovencísima y dulce Margene, que ama a papá Bill los martes y los sábados. Big Love, la gran serie de HBO, nos muestra (con delicadeza de documental) la vida de una familia de mormones poligámicos de Norteamérica. No los señala con el dedo, no los juzga. Únicamente nos pasea por sus problemas domésticos: qué ocurre con los celos femeninos, qué pasa cuando los hijos mayores comienzan a sentir vergüenza o rechazo por la tradición del hogar, cómo logran hacer cuajar las leyes religiosas con las civiles. Cómo aman.
Es un placer Big Love, no importa por dónde uno comience a verla. Un extraño entretenimiento de televisión que nos provoca una pregunta incómoda: ¿no estarán, nuestros matrimonios monogámicos, destinados a fracasar por falta de convicción?
Actores: Bill Paxton (
Bill Henrickson),
Shawn Doyle (
Joey Henrickson),
Bruce Dern (
Frank Harlow),
Mary Kay Place (
Adaleen Grant),
Matt Ross (
Alby Grant),
Garrett Gray (
Raymond Henrickson),
Keegan Holst (
Wayne Henrickson),
Melora Walters (
Wanda Henrickson),
Jolean Wejbe (
Tancy Henrickson),
Harry Dean Stanton (
Roman Grant),
Grace Zabriskie (
Lois Henrickson),
Daveigh Chase (
Rhonda Volmer),
Joel McKinnon Miller (
Don Embry),
Douglas Smith (
Ben Henrickson),
Ginnifer Goodwin (
Margene Heffman),
Chloë Sevigny (
Nicolette Grant),
Amanda Seyfried (
Sarah Henrickson),
Jeanne Tripplehorn (
Barb Henrickson),
Audrey Wasilewski (
Pam Martin).