Se encontraron 5 series de la cadena AMC
Tenemos por aquí a un profesor de química de nombre Walter White, un hombre que ha cumplido cincuenta años y su médico le dice que tiene un cáncer incurable. Zas, la vida a la mierda. Como este buen profesor no tiene muchos ahorros, decide pasar sus últimos meses vendiendo metanfetamina en una caravana, y de este modo hacer algún capital para dejarle a su familia tras la muerte. ¿Desde cuándo no hay una serie así, tan intensa? Quizá desde Six Feet Under, quizá desde The Sopranos. Pero es posible que cometa ahora un sacrilegio y diga algo más: creo que Breaking Bad es mejor que aquellos dos estandartes de HBO. Me da la sensación de que Breaking Bad es más completa. Porque es compleja y popular. El crecimiento de los personajes, su recorrido en la historia, es lo que de verdad no tiene nombre. Una serie imprescindible.
La historia se centra en la vida de Don Draper (el gran Jon Hamm, ganador de un Globo de Oro por la serie), un creativo publicitario neoyorquino más astuto que el hambre. Cada uno de los trece episodios de esta primera temporada llevará al espectador a una época irrepetible del siglo XX donde campeaban a sus anchas el prejuicio, la ingenuidad y la discriminación. Y lo hará sin moralejas ni denuncias. Sin panfleto: arte puro. Si el ocio nocturno fuese una materia escolar, ver Mad Men sería obligatorio. Hubo un tiempo en que los ginecólogos fumaban en la consulta. Y las mujeres inteligentes sólo podían acceder al cargo de amantes, nunca esposas. Las esposas sólo debían ser buenas y nada más. No existía en aquel tiempo ni machismo ni tabaquismo. Había acabado la Segunda Guerra y los problemas del mundo eran otros. El más importante, cómo volver a vender nuevos sueños después de tantos sueños rotos. Era el principio de los 60?, nacía la nueva hipocresía y el auge del consumo. Es decir, nacía la publicidad moderna. En este escenario transcurre Mad Men, una de las más originales series dramáticas estrenadas en Estados Unidos en 2007.
Thriller político de la gran cadena AMC, que pone el foco en una conspiración global. Hay una sociedad secreta, que maneja en las sombras las fluctuantes arenas de la escena política mundial, y una mente brillante que no tiene nada que ver con nada —James Badge Dale—, pero que terminará destapando una olla tremenda. En dicho destape descubrirá que sus jefes no son lo que aparentan ser. Rubicon cuenta con la participación especial de la célebre Miranda Richardson, una dama de los negocios que será fundamental en esta historia, cuya primera temporada cuenta con trece episodios.
La cadena AMC se encarga de esta remake de la mítica serie de 1967 creada y protagonizada por Patrick McGoohan. La historia es en esencia rarísima y adelantada a su época, aunque no tan extraordinaria para nosotros, contemporáneos de Lost y de otras variedades. Según explicó el responsable de la adaptación, el guionista y productor ejecutivo Bill Gallagher, la nueva The Prisoner pretende recrear la historia original y evitar la remake rigurosa. Es decir que mantendrá el espíritu de la primera y sus temas principales (libertad, crisis de identidad, conspiración y crítica social), pero no se aferrará a reproducir el viejo argumento con nuevas tecnologías.
Este show apocalíptico, basado en la serie de cómics homónima creada por Robert Kirkman, narra la historia de un grupo de personajes en busca de un lugar seguro luego de que el mundo es asolado por una horda imparable de zombies. El piloto de esta nueva historia de AMC fue dirigido por Frank Darabond, quien a la vez es el productor de la serie.