Se encontraron 3 series creadas por Jr.
De día, Dexter es un científico policial con guantes de látex que pasa inadvertido por su timidez; de madrugada, un lobo hambriento que persigue y mata sin piedad. Dexter descuartiza a la escoria de la sociedad. Por la mañana, un sereno padre postizo que prepara el desayuno a los hijos de su pareja. Por la noche, un cerebro frío que no tiene sentimientos ni alma, que se sabe solo en el mundo. La trama empieza antes: un policía adopta a un niño. Con los años descubre que la criatura tiene rasgos asesinos. Pero ya es tarde, porque ya lo ama. Entonces lo adiestra: 'Cuando el cuerpo te pida sangre, le dice, elimina a los que son como tú'. Lo prepara para que convierta el horror en paliativo. Treinta años después este niño es forense. Experto en sangre. Es necesario verla, más allá del divertimento, porque se trata de una historia salvaje, dura, hipnótica y cruel. Cuidado. Vamos a simpatizar con un hombre que tiene las manos machadas de sangre. Vamos a querer que se salve. Que no caiga. Que perdure. Si la televisión es una fábrica de sueños, Dexter le da la vuelta a la almohada y nos presenta una pesadilla moral.
En esta historia, dos primos heredan una tienda de antiguedades del tío Lewis, y lo primero que hacen es comenzar a vender lo que pueden, incluso algunos trastos conservados en el sótano. ¡Error! Porque el tío Lewis había hecho un pacto con la oscuridad y ahora esos objetos poseen poderes maléficos. Por esta razón los primos, con la ayuda de un hombre llamado Jack, se lanzan a recuperar las antiguedades perdidas (una muñeca maldita, un escalpelo siniestro) para regresarlas de donde nunca deberían haber salido. Tres temporas con algunos altibajos, pero con buenos recuerdos para los que la vieron en su momento, que no hay que confundir con la saga de terror para la pantalla grande.
La serie revolucionó en su momento la forma de hacer televisión, y catapultó merecidamente a la genial Lucille Ball como estrella indiscutida de la comedia de todos los tiempos. Pionera de las sitcoms, I Love Lucy implementó las grabaciones con tres cámaras y reemplazó las risas grabadas por carcajadas en directo, con platea real. En la serie trabajaba el marido de la actriz, también esposo en la ficción, que hacía de un cantante latino llamado Ricky Ricardo. Este señor se oponía a que Lucy entrara al mundo del espectáculo, su sueño más dorado. Ambos, junto a los vecinos Ethel y Fred, capturaron a la audiencia y lideraron los ratings de la televisión durante las cuatro primeras temporadas de la historia. Como si esto fuera poco, I Love Lucy contó con la participación especial de grandes estrellas del espectáculo. Figuras de la talla de John Wayne, Rock Hudson, Bob Hope, Harpo Marx y Maurice Chevalier participaron de esta inolvidable comedia. Todos amamos a Lucy.