Los Darling son la familia más poderosas y adinerada de New York, pero cuando muere su abogado de toda la vida, el puesto pasa a manos de su hijo, Nick George. Nick es un hombre honesto al que no le gusta toda esa parafernalia de flashes, fama y poder. De pequeño, a Nick le tocó presenciar cómo su padre sacrificaba su vida por ese trabajo. Y ahora ve cómo la historia se repite, pero en sus propios zapatos.
Los Darling son como los Kennedy: hay un político, un cura, un playboy, una parisjílton... Pero sobre todo hay un guión de hierro. Buena serie. Una lástima que fuera cancelada.